Únete a amigos
Olvidé mi contraseña

04-2012

Enoturismo


El año pasado, nos sedujo el concepto de “picnic enológico”. Por eso decidimos repetir la experiencia este año.  Somos  “reincidentes crónicos”.

Primero, en la sala de degustación de la bodega elegimos nuestro “vino del día de campo”. Las cestas, una para cada dos personas, estaban repletas de productos de alta calidad. Ningunos platos de plástico ni productos envasados. Todos los productos frescos acababan de salir de la carnicería y de la panadería. Pan y embutidos locales, tomates, queso y más cosas, cuidadosamente seleccionados  para que el visitante saboree la autenticidad y calidad de los productos del Empordà. Con nuestras provisiones, nos pusimos en marcha, acompañados por los dos perros de la granja, Vic y Morena. Era prácticamente imposible perderse  con estos guardaespaldas. A lo largo de nuestro recorrido vimos una mesa y bancos de madera, así como hermosos pinos, a cuya sombra se podría  disfrutar de un picnic de lo más agradable.

El ambiente era relajado y bonito, y casi nos olvidamos del tiempo. A mitad del camino decidimos hacer una pausa para el almuerzo, durante el cual pudimos  catar y saborear vinos de alta calidad. Más tarde, después de nuestro paseo, hubo otra degustación de vinos para todo el grupo en la sala de Terra Remota. Desde entonces, hemos repetido este picnic enoturístico unas cuantas veces  y siempre fue una experiencia inolvidable. En nuestra segunda visita, no quisimos ir de paseo sino disfrutar plenamente del almuerzo, lo que no representó ningún problema para nuestros amigos de Terra Remota.

Los sabrosos productos autóctonos y cómodos cojines fueron colocados directamente en la hermosa aérea de picnic, equipada con el mayor cuidado. Los cojines de colores coordinados y los toldos blancos creían un ambiente armonioso que nos incitó a entretenernos. Nos divertimos mucho y una vez más nos olvidamos del tiempo ya que nos fuimos a las cinco de la tarde. Independientemente de la actividad que se elija, Terra Remota ofrece al visitante una experiencia enoturística que va más allá de la habitual visita y cata en bodega y que realmente no se debe perder. Nuestro consejo: Es una diversión para toda la familia y los amigos. El paseo por los viñedos se hace perfectamente en una hora así que  también es ideal para las personas a las que no les gustan las grandes caminatas. 


copyright 2010 - amigos | Notas Legales